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Historia
La Confraternidad Mundial Aliancista (CMA) reúne a iglesias
y ministerios relacionados con la Alianza Cristiana y Misionera (ACyM).
En la década
de 1880, Dios usó al Dr. A.B. Simpson para iniciar este movimiento que
se transformó en una denominación con vocación misionera
que con distintas siglas se ha expandido en muchas naciones.
En 1975, los líderes nacionales de todo el mundo, se reunieron por primera
vez en la ciudad de Nyack, Nueva York. De esta reunión resultó la
formación oficial de la CMA que como confraternidad se reuniría
una vez cada cuatro años con los siguientes objetivos:
- Afirmar nuestro compromiso con la Biblia, como la
Palabra de Dios escrita, con autoridad, revelada y completa
dada al hombre.
- Dar testimonio acerca de las verdades contenidas en el Evangelio cuádruple,
Cristo nuestro Salvador, Santificador, Sanador y Rey que viene.
- Apoyar y estimular la tarea misionera y evangelista, ya que entendemos que la
Iglesia está especialmente llamada a hacerlo.
- Facilitar y estimular la comunión y el compañerismo
entre los miembros de la Confraternidad Mundial de la Alianza.
- Proveer de medios, sin carácter legislativo, de consulta y cooperación
entre la comunidad mundial de las iglesias asociadas.
- Compartir mutuamente, las preocupaciones y puntos
de vista relacionados con las cuestiones relevantes, espirituales
y temporales que afecten a la iglesia.
- Promover la educación pastoral y misionera.
- Apoyarse mutuamente en oración y proporcionar
consuelo en tiempos de dificultad.
- Avanzar en la unidad de principios teológicos
y morales entre los miembros de la Confraternidad Mundial de
la Alianza.
- Promover el intercambio de personas en áreas
especiales del ministerio.
Estos principios fueron preservados en una Constitución de
la que surgió un Comité Ejecutivo responsable de sus
funciones, con un Presidente como autoridad ejecutiva.
A medida que pasaron los años, el Comité Ejecutivo empezó a
desarrollar una visión más amplia fruto del deseo expresado por
las diferentes iglesias nacionales de que la CMA debería transformarse
en una organización “más fuerte y activa.” En la reunión
cuadrienal de Seul de 1975, se adoptó la siguiente Declaración
Misionera:
La misión de la CMA es facilitar la cooperación entre sus
iglesias asociadas en el desarrollo en el cumplimiento de la Gran Comisión.
En 1991 el filipino Dr. Ben de Jesus fue nombrado Director Ejecutivo, puesto
en el que sirvió hasta el año 2000. En ese año los miembros
de la CMA se reunieron en su Asamblea cuadrienal en Hong Kong. En esta
reunión
se decidió reforzar el énfasis en las misiones a través
de su desarrollo dentro de una estrategia global. La principal innovación
residiría en proporcionar ayuda a las iglesias nacionales en la resolución
de los problemas actuales desde un punto de vista teológico y facilitar
el desarrollo de las misiones especialmente poniendo en contacto personas
que potencialmente compartan un determinado objetivo misionero. De
aquí surgió la creación de un Fondo Misionero Global
con el fin de reservar una partida presupuestaria dirigida a que los
miembros de la CMA pudieran iniciar proyectos que sirvieran para alcanzar
a aquellos a los que no ha sido presentado de forma clara el evangelio de
Jesucristo. Las Conferencias Regionales pasaron a jugar un papel más
importante en el desarrollo del propósito de la CMA. Se eligieron
Coordinadores Regionales
para representar a las regiones del mundo en el Comité Ejecutivo,
del que forman parte junto con el Presidente y Tesorero. |